Nefta es una ciudad oasis situada en el suroeste de Túnez, muy cerca de la frontera con Argelia y a pocos kilómetros de Tozeur. Conocida por su fuerte espiritualidad, su arquitectura tradicional y su entorno natural singular, Nefta ofrece una experiencia más íntima y auténtica del Túnez sahariano, lejos del turismo masivo.
El gran símbolo de Nefta es la Corbeille de Nefta (la Cesta de Nefta), un espectacular oasis en forma de cuenco que alberga miles de palmeras datileras atravesadas por manantiales naturales. Este paisaje único, visible desde varios miradores, representa la esencia de la ciudad y contrasta de manera impresionante con el desierto circundante. Pasear por los senderos del oasis permite descubrir antiguos sistemas de riego y una relación ancestral entre el ser humano y el agua en pleno Sáhara.
Nefta es también un importante centro religioso sufí, considerada una ciudad santa en Túnez. Cuenta con numerosas zaouias (santuarios religiosos), mezquitas y escuelas coránicas, lo que le otorga un ambiente espiritual y recogido. Su casco antiguo conserva una arquitectura de adobe sobria y elegante, similar a la de Tozeur, aunque con un carácter más tradicional y menos transformado por el turismo.
Gracias a su cercanía al Chott el Djerid, a los oasis de montaña y a escenarios naturales y cinematográficos —algunos utilizados en Star Wars—, Nefta es una excelente base para explorar el sur tunecino. Su tranquilidad, su autenticidad y su profundo vínculo con la cultura del oasis la convierten en un destino ideal para viajeros que buscan naturaleza, espiritualidad y Marruecos—perdón, Túnez— más profundo y genuino, donde el desierto no solo se visita, sino que se siente.