Altea, con su esencia mediterránea y su encanto bohemio, es el destino ideal para una escapada de relax y confort. Alojarse en un hotel de esta joya de la Costa Blanca significa entregarse a un ambiente donde el mar y la montaña crean un marco perfecto para el descanso. Esta propuesta de estancia se centra en disfrutar la serenidad de un alojamiento cómodo y bien equipado, pensado para quienes buscan desconectar sin prisas. Desde relajarse en la piscina o spa del hotel, hasta descubrir la gastronomía local en los pintorescos restaurantes cercanos, cada momento invita a dejar atrás el estrés y conectar con la calma. Paseos por el casco antiguo de Altea, con sus calles empedradas y la icónica cúpula de azulejos azules, completan la experiencia. Esta escapada ofrece la combinación ideal entre confort, naturaleza y cultura para quienes desean alojarse en Altea sin complicaciones, enriqueciendo su estancia con sugerencias para exprimir cada día de su viaje.
4 Días / 3 Noches

Detalles de la experiencia

Este contenido es orientativo para inspirar tu estancia en Altea. Los servicios y actividades dependen del alojamiento final seleccionado y la disponibilidad. Consulta con nosotros en caso de dudas o recomendaciones personalizadas

Día 1: Llegada y Relax

Check-in tranquilo en el hotel y primera toma de contacto con el entorno. Aprovecha para pasear por los jardines o la piscina del hotel, disfrutando de un ambiente relajante que invita a desconectar y sumergirse en la calma mediterránea.

Día 2: Descanso y Bienestar

Dedica el día a mimarte en las instalaciones del hotel: spa, masajes o simplemente descanso junto a la piscina. Por la tarde, un paseo sereno por el paseo marítimo o el casco antiguo de Altea permitirá apreciar la arquitectura típica y las vistas al mar.

Día 3: Gastronomía y Cultura Local

Disfruta de un desayuno tranquilo en el hotel y luego explora las opciones gastronómicas locales con una visita a los restaurantes cercanos que ofrecen platos mediterráneos frescos y auténticos. La tarde puede ser perfecta para un paseo relajado por el puerto o para hacer una breve visita a alguna galería de arte local.

Día 4: Despedida y Último Paseo

Aprovecha la mañana para un último paseo o un café con vistas al mar antes del check-out. Un momento ideal para absorber el último suspiro de tranquilidad antes de regresar a la rutina.