Oriente Medio es una región histórica y culturalmente decisiva situada entre Europa, Asia y África, reconocida como el lugar de origen de algunas de las civilizaciones más antiguas del mundo y de las principales religiones monoteístas. Abarca países del Mediterráneo oriental, la península arábiga, el Levante y parte de Mesopotamia, y combina desiertos monumentales, ciudades milenarias y metrópolis modernas en un espacio de enorme influencia política, espiritual y cultural.
El patrimonio histórico y religioso de Oriente Medio es excepcional. Ciudades como Jerusalén, La Meca, Medina y Bagdad han sido centros espirituales y comerciales durante siglos. Restos arqueológicos como Petra en Jordania, Palmira en Siria, Persépolis en Irán y los templos de Egipto reflejan la huella de imperios antiguos. Estambul simboliza el cruce entre Oriente y Occidente, mientras que países como Israel, Jordania y Turquía concentran lugares clave para el judaísmo, el cristianismo y el islam.
La región ofrece una gran diversidad natural, desde el desierto del Rub al‑Jali y Wadi Rum hasta las costas del mar Rojo, el golfo Pérsico y el Mediterráneo oriental. En paralelo, ciudades modernas como Dubái, Doha, Abu Dabi y Riad muestran un desarrollo contemporáneo vinculado al comercio, la energía y el turismo de alto nivel. La gastronomía, rica en especias y tradiciones compartidas, junto con una hospitalidad profundamente arraigada, completa una experiencia de viaje intensa y contrastada. En su conjunto, Oriente Medio es una región compleja y fascinante que combina pasado milenario, identidades culturales profundas y transformaciones modernas de gran impacto.